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Escritores en tiempos de Instagram, Desirée Beltrán

La mayor de las cosas que siempre noto que sorprende cuando me enfrento a una entrevista como entrevistado, es mi corta edad. Normalmente asombra el ver como me diferencio de la mayoría de los adolescentes de mi edad y demuestro unos intereses diferentes. Aunque por término general seamos pocos, sé que hay muchas más personas como yo. Es por ello por lo que, a modo de entrevista, quiero exponer y visibilizar a otros tantos jóvenes que han sentido siempre una pasión desmesurada por la literatura y que, de esa pasión, haya nacido la necesidad de escribir y publicar. Tendremos el placer de aprender y saber más sobre personas tan interesantes que han tenido la valentía de intentar abrirse un camino en un mundo tan difícil como la literatura, siendo menores de veinte años, pero incluso, siendo no más que adolescentes.

Hoy, viajo desde mi silla hasta Cartagena, en Murcia, para entrevistar a la primera invitada de la serie de entrevistas “Escritores en tiempos de Instagram”, Desirée Beltrán. Una joven de 20 años que con 16 años se inició en el mundo de la escritura, aunque no es hasta los 19 años que publica su primer libro: “Paracaidismo emocional”.

“La poesía siempre ha sido ese sentimiento en estado puro, esa fuerza arrolladora que caracteriza también a la adolescencia: sensaciones, emociones, el amor, el desamor, la amistad. Es la celebración de la vida en todo su auge. “

Desirée Beltrán — (Extracto de la entrevista)

P: ¿Quién es Desirée Beltrán?

R: Desirée Beltrán es una chica normal y corriente, que lleva escribiendo desde los once años y que lee todo lo que le cae en sus manos. Una chica que cada año ama más la literatura y se involucra más en ella, en todos los sentidos: a nivel cultural e intelectual, pero también a nivel académico, pues estudio filología hispánica.  Publiqué por mi primera vez hace un año, desde entonces he escrito tres libros y he colaborado en otros dos.

P: ¿Qué es para ti la literatura?

R: Para mí la literatura es una forma de sentir la vida, es un salvavidas, un refugio al que siempre acudir cuando la vida a veces se complica o cuando no somos capaces de entender lo que nos rodea. Es amiga, compañera, aliada, una vía de escape y al mismo tiempo un flotador que te salvará en cualquier tsunami.

P: ¿Con qué edad comenzaste a escribir y por qué?

R: Empecé a escribir con once años porque me encantaba la rima, me fascinaba la sonoridad de cada verso de las canciones y de los poemas. Es algo que siempre me ha fascinado y que siempre me ha dejado muy perpleja. Sobre todo, el hecho de que haya gente que sepa hilar tan bien las palabras, hacer que suenen bonitas y no solo que sean significativas, sino que sean melodía en el oído. Es por eso por lo que empecé a escribir, haciendo mis propias canciones y poemas. Desde entonces no he podido dejar de hacerlo.

P: ¿Por qué te centras en la poesía y no, por ejemplo, en narrativa?

R: Me centro más en la poesía porque es sentimiento puro, nítido y limpio. Creo que es el canal más apropiado para la emoción. La narrativa es preciosa a su manera, sin embargo, requiere cierta técnica y tranquilidad, cierto asentamiento de ideas para plasmar lo que quieres expresar. La poesía, en cierto punto, también. Pero no importa tanto el aderezo o la superficie como la emoción que quieres transmitir. Otra cosa por la que me centro más en la poesía es porque funciono muy por impulsos. No tengo ese carácter de escritor de sentarse a escribir a diario, durante un tiempo largo hasta terminar un libro. Lo que yo necesito es plasmar mis sentimientos en un momento determinado, dejarlo por escrito y desprenderme de ello al mismo tiempo. Eso solo me lo permite la poesía.

P: ¿Tuvo algo que ver el hecho de que fueras adolescente?

R: Mucho. Muchísimo, de hecho. Creo que, en esa época, en la que experimentamos tantos sentimientos y emociones por primera vez y que se caracteriza por ser una tormenta de emociones y sensaciones, la poesía es el arte más adecuado para sobrellevarla. Y, en mi caso particular, fue la época en la que me enamoré por primera vez, cuando sufrí mis primeros desengaños y sobre todo cuando me enfrenté a situaciones y emociones a las que no estaba acostumbrada. Por lo que me desbordaban, y la única manera de plasmarla que se me ocurría, era la poesía. Porque la poesía siempre ha sido ese sentimiento en estado puro, esa fuerza arrolladora que caracteriza también a la adolescencia: sensaciones, emociones, el amor, el desamor, la amistad. Es la celebración de la vida en todo su auge.

P: ¿Cuándo tomaste la decisión de escribir un libro?

R: Empecé a escribir mi libro por necesidad, la necesidad de entender lo que me pasaba, de comprender las emociones que estaba experimentando y de cerrar una etapa en mi vida. La única certeza que tenía era que lo que estaba escribiendo era lo que sentía. Pero no tenía ninguna certeza de que mi trabajo fuese bueno de verdad, yo solo sabía que necesitaba sacarlo de mí y plasmarlo, pero no mucho más.

P: ¿Por qué no llegas a publicarlo hasta los 19 años?

R: Tenía mucha inseguridad respecto al hecho de escribir públicamente y publicar porque no me he sentido lo suficientemente buena ni he tenido nunca a nadie que me dijera: adelante, hazlo, arrasa con todo y que no te importe lo que otros piensen. Siempre mi círculo ha considerado esto como una afición, como algo secundario. Entonces, eso se sumó a que yo me veía muy pequeña e inexperta, lo que hizo que me infravalorase y que no fuese hasta años más tarde que me paré a pensar y decidí publicar sin tener en cuenta si a la gente le gustase o no. Pensé que, si no me lanzaba y experimentaba, en la vida sabría si valdría como escritora o no, si me gusta o no, y si quería dedicar mi vida realmente a seguir escribiendo o no. Si no lo intentaba, nunca iba a conseguir nada.

P: ¿Qué nos podrías contar acerca de “Paracaidismo emocional”?

R: “Paracaidismo emocional” es mi forma de cerrar una etapa de mi vida en la que estaban sucediendo muchos cambios. Y es al mismo tiempo un salto de fe. La mayoría de contenido que hay en mi libro es sobre el amor y el desamor, también sobre las lecciones que aprendí en su momento sobre esos sentimientos, y a la misma vez es un salto, una prueba que me hice a mí misma para descubrirme y descubrir la vida. A pesar de las dificultades que se me presentaron, era tener el arrojo suficiente para dar un paso más y seguir hacia delante. Entonces, en su momento, pensé: esto ha sido el resumen de dos o tres años de mi vida muy dolorosos, con muchos cambios, pero al mismo tiempo es mi primer paso en el mundo literario y tengo que hacer un salto de fe, aunque me de vértigo lanzarme.

P: ¿Por qué decidiste llamar así tu obra?

R: Su propio título es muy curioso y extraño, porque incorporé algo que siempre me ha dado miedo y a la vez siempre he querido hacer en mi vida que es el paracaidismo. Yo tengo un miedo terrible a las alturas, pero llevo muchísimo tiempo queriendo hacer paracaidismo alguna vez.

P: ¿Tienes algún referente?

R: Normalmente, mis referentes en general suelen ser mujeres que han tenido que hacer frente a una vida llena de obstáculos, a una vida difícil, y que aún así, han alcanzado el estrellato y han alcanzado sus sueños. En ese sentido, podría mencionar a Frida Kahlo, Marilyn Monroe, Coco Chanel… e incluso Isabel la Católica. Esas son las primeras imágenes que se me vienen a la cabeza de referentes para mí. Como referentes literarios, muchos. En cuanto a poesía: Elvira Sastre, Blas de Otero, Miguel Hernández, Mario Benedetti, Mónica Gae…hablo tanto de contemporáneos como de clásicos. Y, en otros géneros, Gabriel García Márquez y Virginia Woolf.

P: ¿Te ayudan de algún modo tus estudios universitarios como escritora?

R: Muchísimo. De hecho, mi carrera es un trampolín. Durante años la gente me decía que estudiase otra cosa, que si quería escribir no era exclusivamente necesario que estudiara lo que estudio, que hay también médicos o ingenieros que escriben muy bien. Pero no me arrepiento para nada de estar estudiando filología hispánica. He aprendido a leer mejor, a expresarme mejor, a ver la literatura de otra manera, pero sobre todas las cosas, he conocido a escritores buenísimos, y a personas del mundo de la literatura que jamás hubiese conocido de otra manera. Entonces, estudiar lo que estudio me está dando el privilegio de poder meterme más en este mundo, pero al mismo tiempo, me está formando como escritora y lectora, dándome así una visión más amplia de mi obra. He mejorado muchísimo como escritora y como crítica. Sin embargo, es cierto que estudiar filología me limita de alguna forma, porque no se juzga igual a un filólogo que se juzga la obra de otra persona, los filólogos son mucho mas despiadados con otros filólogos, no tienen piedad con aquellos que están estudiando filología. Además, te limita la visión de algunos profesores que están acostumbrados a un modelo distinto de enseñanza y no se han adecuado a los cambios de la literatura actual y que todavía tienen una idea muy anticuada y estricta de lo que es la literatura para ellos. En ese sentido es complicado porque conviven muchas generaciones en una misma facultad, y tu referente muchas veces es un profesor que ni si quiera conoce los cambios actuales de la literatura, por lo que las opiniones son muy diferentes muchas veces.

P: ¿Qué le recomendarías a una persona que quiere iniciarse en el mundo de la escritura?

R: A una persona que quiera adentrarse en este mundo, el único consejo que le puedo dar es que tenga valentía y que no haga caso a las críticas externas. Que se guíe por su instinto y que no sea excesivamente crítico consigo mismo y con su obra, porque muchas veces somos nosotros mismos nuestro propio obstáculo. Muchas veces no somos conscientes de que quizá lo que escribimos puede ayudar a otra persona a empatizar o a sentirse menos solo. Valentía y oídos sordos. La crítica si es constructiva es buena, pero el noventa y nueve por ciento de las veces de las críticas que te hacen cuando comienzas son destructivas, no tienen fundamento y muchas veces limitan nuestra capacidad para seguir hacia delante. Fallar, fallar y fallar: fallar todas las veces que hagan falta y más, y si puedes fallar antes, mejor. Pues eso te adelantará trabajo en comparación con otras personas que todavía se están pensando si escribir o no.

P: ¿Qué nuevos proyectos presentarás en un futuro cercano?

R: Puedo decir que mi segundo libro, “El éxtasis de la risa”, va a salir en unos meses. Con esta situación se ha tenido que retrasar todo, pero espero que esté a la venta para España y Latinoamérica una vez todo termine. También un libro que hice en colaboración con unos amigos, llamado “Tacto por táctil”: una reflexión de cómo vive la generación de los millenials la sexualidad en un mundo cada vez más digital y menos físico. Otras participaciones como, por ejemplo, la última edición de “Hartura”, de la Editorial Ringo Rango, que casualmente participé también contigo. No puedo quejarme de nuevos proyectos.

P: Y, por último, ¿cuáles son tus planes de futuro en el mundo literario?

R: Mis planes de futuro en el mundo literario son, principalmente, seguir escribiendo y seguir publicando. Tengo varios libros de poesía en la recámara para publicar mas adelante con más calma. Escribir alguna novela: tengo alguna idea y me gustaría mucho escribirla. Seguir escribiendo textos de divulgación y textos literarios. Graduarme y si es posible trabajar como profesora de Lengua Castellana y Literatura, y transmitir, dentro de mis posibilidades, el amor a la literatura que me han transmitido a mí mis profesores durante todos estos años. Pero hacerlo bien, desde la libertad y la mente abierta, para inculcar no tan solo el amor hacia la literatura sino también la valentía de explorarla sin tener miedo para poder conocernos a nosotros mismos a través de ella.

5 Comments

  • Jorge

    ¡Guau! Julio, vas mejorando cada día en el contenido de tu blog. Me gusta este formato entrevista. Así podemos aprender por partida doble: de ti como escritor/editor y de tu entrevistado también. Ya hay ganas de más entrevistas.

    • Julio César Ruiz Aguilar

      Gracias por tus comentarios, Jorge.
      Todo un placer tenerte por aquí leyendo. El formato está pensado para dar a conocer en este espacio a esos jóvenes valientes, me alegro de que te sea deleitoso. Aún hay muchas entrevistas pendientes de publicación, aproximadamente cada quince días habrá una nueva disponible.
      Un abrazo.

  • Brenda Lei

    Vaya! Que entrevista tan maravillosa. Enhorabuena Julio, me encanta el trabajo que haces. Siempre estoy atenta a lo que publicas. Créeme, leerte es emocionante. Un saludo!

    • Julio César Ruiz Aguilar

      Muchas gracias por tu comentario, Darío.

      Desirée es una chica maravillosa y una brillante escritora. Ha sido un placer poder tenerla como entrevistada. Si estás interesado en leerle, suele estar activa en redes sociales como @d.seshat

      Un abrazo.

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